jueves, 21 de abril de 2011

El buen día

Estaban el gato y la gallina discutiendo de política, mientras yo no pensaba en nada de lo que escribía y me interesaba solo el sonido agradable de las teclas de una computadora al ser presionadas con una ligera fuerza. El viento era agradable para ser un día mas de verano y mi pecho se sentía fresco.

No había nadie en casa, pues todos prefirieron celebrarla como hacíamos cuando éramos niños. Preferí quedarme en casa pues de niño a mi me gustaba esa soledad que te crea complicidad con tu morada, de la que a veces salen las mejores ideas para ser plasmadas en papel.

Vi como el gato le increpaba a la gallina su falta de conciencia social y como ésta le decía que jamas se podría vender a un sin nombre. Yo me revolcaba en los espacios vacíos de segundo y segundo, que me generan una sensación de bienestar, pues es como si estuviera muerto y obligaciones o cargas de algún tipo, no tengo. Estoy apartado de mi mismo y de toda responsabilidad. En esos vacíos que me siento espíritu y como tal, no tengo la necesidad de preocuparme.

Es pues dentro de uno de estos vacíos de espacios entre segundos, que me dio por escribir este post. Solo para hacerme recordar cuan bonito se siente esto, y que hace tiempo que no me sentía tan en paz. Ni en mis vacaciones, apartando el hecho de lo movidas que fueron.

Hoy me siento bien, mejor que ayer. No solo me siento bien por mi. Me siento bien por la gallina y el gato que ya encontraron la manera de no discutir. Por mis amigos a los cuales los amores hirientes se les van borrando, las malas costumbres caducando, los nuevos romances naciendo. Por mis nuevos proyectos. Porque al parecer ella es feliz. Porque mi abuela aun me podrá gritar. Y porque mágicamente llegó alguien, me hizo escribir correctamente, me hizo sentir lindo, y me hizo notar que aun existe de verdad gente buena.

Creo que hoy ha comenzado como un lindo día, y eso me asusta un poco <3.